No siente mucho apego por las personas. Callado en la mayoría de las situaciones. Le gusta hablar con gente que piensa como él, los viajes largos, la soledad en algunos momentos, el saberse diferente y los tiempos que dedica a crear.

Willy mirando hacia Ares Vallis Ciity

Tranquilidad

Mi vida ha sido simple. Nací junto al mar, en las playas de Río. Mis padres siempre viajaban. Yo solo iba y veía maravillas. Conocí buena parte del planeta, y luego fuimos a Titán, un mundo con unos atardeceres fabulosos, con Saturno en el horizonte. Pase un tiempo ahí.

Cuando me emancipé, me fui a Marte. Viví un tiempo en Olimpus City. Sin razón alguna me mudé a Ares Vallis City. Me dedicaba a pintar lo que veía. Jugaba fútbol en ocasiones. Así conocía a Jessica, que me atendió una rodilla inflamada. Por alguna razón, pasaba mucho tiempo con ella. Entonces sentí que ya tenía mucho tiempo en Marte, ya me había hartado.

Platicando con su primo Jack, decidimos ir a la Luna, que no conocíamos. Me pareció buena idea tener compañeros de viaje, como en los viejos tiempos. Entonces, tratando de hablar con mis padres, me encontré con estática. Nunca me pude despedir de mis padres de la luna Europa. El día del vuelo a la Luna, ellos llegaron.

Guerra

Vi a uno, pero no distinguí que era. Una parte del túnel explotó. Quedé muy aturdido. Nunca había sentido tanta adrenalina junta. El miedo es algo que no me gusta, pero ese día todos lo sentimos. Nunca más habría tranquilidad para mí.

Jack rescató a unos heridos que fascinaron a Jessica. Yo no entiendo mucho de medicina, pero con solo verlos uno supondría que debieron morir. Ella los cuidó, junto con Linn. Esto es el principio de la guerra. No me agrada. El dolor te destroza con solo ver. Todo sabe amargo. El aire asfixia, la luz ciega, el sonido aturde. Todo duele.

Una bola de militares aparecieron, y empezaron a decirnos que hacer, hasta que les pedimos respuestas, pero no tenían ninguna. Nos hablaron de un plan de escape. En el camino hasta ella, murieron cuatro. Recuerdo ese horrible sonido. No hubo gritos. Los despedazaron. Solo oí el horrible espectáculo.

La nave resultó insuficiente, y los soldados de Megam se quedaron, junto con la chica que provocó la muerte de los otros. Recuerdo los ojos de esas cosas. Ausentes, sin brillo. Como si fuesen máquinas. Despegamos días después, y los cielos estaban llenos de esas extrañas flores. Esto es solo el principio.

Willy

El Mar

Nuestra llegada a la Tierra fue sobre la orilla del mar, en una isla. Caminamos por el lugar, y encontramos como regresar al continente. Una mujer extraña apareció, y se pusieron histéricos. Yo no entiendo bien el motivo de la premura. Llegamos al continente, y no encontramos a nadie.