Segunda parte de la historia de Odeth.


Mis viajes por la red me llevaron a destapar lo que creí una conspiración para crear soldados de genética superior (ilusa de mí). Como una niña de cuatro años, corrí por todos lados anunciando el Apocalipsis por la mano humana. No se si fue porque me creyeron (que lo dudo) o por sus fabulosos sentidos, que Ran y Ruth decidieron que era hora de largarse de Marte, a lo que acepté sin vacilar. Ed no quería pero le dije que solo cambiaría su rojo por el gris de la Luna. Al otro día…

Odeth grita

Bueno, se supone que fue el día de la destrucción de la ciudad, pero soy alguien que se trauma con facilidad, así que sólo recuerdo imágenes estáticas del día. El asunto es que nunca en mi vida sentí más miedo que entonces. Ese miedo irracional a lo que no conoces, ese vacío de la impotencia e incertidumbre. Ese día fue el primero del resto de mi vida.

Unos militares aparecieron, y dijeron cosas que confirmaban mis sospechas. Yo ya había rescatado mucha información de unos servidores que encontramos en la Torre Ares. Murieron muchos en un día, cuando tratábamos de llegar a la nave de escape que los militares habían encontrado. Yo no vi cómo murieron, pero dicen que fue horrible. La nave nos lanzó al espacio. Naves por toda la órbita de Marte. No podía moverme del miedo. Y luego, el vacío del espacio, una vez más. Fue un respiro. Dormimos por meses, hasta que llegamos a la Tierra. Mi memoria tiene muchos vacíos en esos días.