Marte fue invadido sin previo aviso. Es un mundo hostil para los humanos, que apenas comienzan a expandirse por su vecindario planetario.

Marte invadido

La colonización Humana

En 2172, Marte tenía una población de 98 millones de habitantes (1% de la humanidad). Años atrás, sus habitantes iniciaron un ambicioso plan de terraformación encaminado a hacer el mundo habitable, modificando el ambiente para asemejarlo a la biosfera de la Tierra. Existían alrededor de 50 ciudades habitadas, 30 bases militares y varios cientos de puestos de observación científica. El planeta se regía por un gobierno central establecido en la ciudad Ares Vallis City, la primera y más grande de las ciudades de Marte. Habitada por alrededor de 5 millones de humanos, era la cede de las comunicaciones y punto de partida para viajes interplanetarios.

Ataque relámpago

El ataque tomó por sorpresa a la mayoría de los cuerpos militares del planeta. Los invasores destruyeron los sistemas globales de comunicación y defensa en cuestión de horas. Las bases militares, arrasadas en minutos. Los puestos científicos fueron ignorados. Las grandes ciudades fueron también blanco de las ofensivas invasoras. Varias colmenas se establecieron sobre sus ruinas. Las colonias más alejadas del ecuador (las menos pobladas) fueron atacadas con mucha menor intensidad. Sin embargo, los daños en sus estructuras condenaron a la mayoría de sus habitantes.

La ciudad capital de Ares Vallis quedó desierta al cabo de 100 días. Cerca de la mitad de los pocos sobrevivientes escaparon en diferentes naves diseñadas para tal propósito hacia la Tierra. El resto, murió como consecuencia de la falta de suministros o la eventual falla de los sistemas de soporte de vida. Situaciones similares se repitieron a lo largo del planeta. 500 días después de la invasión, sólo el 1% de la población original del planeta sobrevivía. Debido a que las condiciones resultan hostiles para los humanos, los pocos sobrevivientes viven confinados en sus refugios, algunos logrando ser autosuficientes, pero dispersos en grupos pequeños.

Esta misma dispersión, el medio inhóspito marciano y la falta de comunicaciones mantienen a los sobrevivientes aislados y sin esperanza alguna de liberación propia, aguardando la respuesta desde la Tierra, si es que ésta llega. En contraste con la situación humana, los invasores se adaptan con facilidad al medio seco y frío de Marte, convirtiéndose en su centro principal del sistema solar.