Segunda parte del informe

Pruebas físicas a los sujetos

Tras el análisis del genoma de los sujetos de prueba, consideramos prudente la realización de pruebas físicas, buscando encontrar diferencias con humanos. Se determinó que, debido a sus características físicas, los sujetos podrían tener alrededor de 7 años.

Niña Ruth

Una de las pruebas más importantes consistió en aislar a los sujetos, de modo que los estímulos recibidos fueran controlados. Se buscaba determinar la velocidad de reacción ante algunos estímulos específicos. Se dispusieron cámaras infrarrojas y térmicas para documentar las respuestas motoras. La luz infrarroja era necesaria para la grabación de este tipo de cámara. Fallas técnicas durante la prueba desconectaron la fuente infrarroja inicialmente. Una vez reconectada, los tres sujetos parecieron registrar una reacción hacia la luz infrarroja.

Niño Ran

Pruebas posteriores demostraron que, al menos en el caso del sujeto Sky-1, la presencia de la luz infrarroja reducía su hostilidad. Este mismo sujeto, ante pruebas de umbral de dolor, se descubrió que en presencia de luz infrarroja, parecía no existir reacción. Sin embargo, esta misma prueba en presencia de luz visible, causo una reacción violenta por parte del sujeto.

Esta reacción consistió en la generación de una corriente eléctrica de alto voltaje, durante unas milésimas de segundo, misma que, además de dañar el instrumental, hirió a varios investigadores. El análisis de las heridas mostró que eran similares a las de un relámpago, en menor escala. Tras el incidente, se colocó a los sujetos en un ambiente aislado y bajo vigilancia. No se realizaron estudios posteriores debido a su constante traslado y eventual perdida, y la supuesta muerte de Fire en un atentado.

Secuencia de ADN

Dada la estructura tetrahélice y la presencia de moléculas no conocidas basadas en silicio, ninguna de nuestras técnicas comunes para la manipulación y análisis de ADN funcionaron en las muestras de ninguno de los sujetos de prueba. Métodos alternativos de procesamiento se encontraban bajo desarrollo en el momento del retiro de los sujetos. Ninguna muestra logro ser conservada.

Conclusiones

Aún cuando los sujetos permanecieron cerca de 4 años en nuestra custodia, el constante asedio de Genetriam, las dificultades técnicas y la hostilidad de los sujetos, no fue posible llevar a cabo pruebas suficientes que permitiesen determinar el origen de los sujetos, sus características y la viabilidad de transformar ese conocimiento en mejoras para nuestra especie.

Con datos parciales, postulamos algunas hipótesis provisionales:

  1. El origen de la genética de estos sujetos no puede explicarse en el marco de la evolución de la vida en la Tierra, pues no existe otro organismo que posea características que sugieran una línea evolutiva en esa dirección. Por otra parte, la falta de compresión de algunos aspectos del funcionamiento total del código genético humano, aún tras dos siglos de investigación, hace difícil pensar que su genoma sea el resultado de ingeniería genética humana alguna.
  2. Los umbrales preceptivos de los sujetos son superiores a los de los humanos mejorados. Prueba de ello es su capacidad para detectar óptimamente la luz infrarroja. Se especuló también que igualmente son sensibles a algunas longitudes de ultravioleta. Su audición es muy fina y de mayor rango que el humano. El hecho de poder concentrar y dirigir energía eléctrica de alto voltaje demuestra que su química interna no es necesariamente similar a la humana.
  3. Las dificultades para el análisis celular y genético de muestras de los individuos no permitió estudiar su química interna y buscar explicaciones para los fenómenos eléctricos manifestados.
  4. El análisis del sitio de impacto de los sujetos Sky-1 y Sky-2 hacen pensar que ambos usaban la cápsula, cuyos restos mostraban una composición no típica de materiales de la Tierra, además de la presencia de posibles organismos basados en la química del silicio, hacen difícil la determinación del origen de los sujetos.

Por tanto, y aún cuando su aspecto sugiere lo contrario, se considera a los sujetos como entes vivos no humanos de origen indeterminado.