Relatos de los primeros días de la invasión a la Tierra.

Ataque sobre Nairobi

Día 1

Fuego desde el cielo

2173/12/28 8:4 utc4. Hoy decidimos ir a la colina, esa desde donde se ven los aviones despegar. Los niños del pueblo nos reuníamos en el lugar en las mañanas cuando sabíamos que nuestros padres volarían sus aviones en ejercicios de entrenamiento.

El día era hermoso, las nubes altas, y el viento suave. El Sol calentaba la mañana. Nos sentamos en la hierba a mirar los aviones, que comenzaban a salir. Solo tres despegaron, y aterrizaron casi de inmediato. Luego, despegaron otros aviones, unos que nunca habíamos visto. Eran muy rápidos, y despegaron muchos de ellos.

Entonces, comenzamos a sentir algo raro. Había un extraño fulgor sobre la base militar. Los otros niños se espantaron. Algunos salieron corriendo.

Así permaneció ese brillo mientras las naves despegaban. Luego, un enorme rayo cayó sobre la base, y provocó que todo explotara. La luz me lastimaba los ojos. Hacía mucho calor. La onda de choque nos lanzó metros atrás. Mis oídos se reventaron, todo me dolía. No oía nada, solo un zumbido… Los aviones… mi papá. ¡¡¡Papá!!!

Día 2

Histeria

2173/12/29 0:32 utc8. Llevo horas mirando por la ventana, mientras la televisión vocifera las noticias. Nadie sabe que pasa. Y yo aquí sola, en una ciudad que no conozco, sin poder salir de aquí. Todos los vuelos se han suspendido.

El ejército mundial fue despedazado, y nadie sabe por quién. Los testigos dicen que rayos gigantescos cayeron del cielo. Tanto ruido en las pantallas. ¿Cómo saber que todo eso es cierto? La gente lo ha creído, eso es seguro.

Desde el balcón puedo ver el desorden allá abajo. Muchos hablan del fin del mundo, que la mano de Dios ha llegado para juzgarnos. Algunos más dicen que es una conspiración, que nos han hecho creer que estamos desprotegidos, para eliminarnos y reemplazarnos con una nueva raza humana superior. Otros dicen que son seres de otro mundo que han venido a conquistarnos y usarnos como incubadoras para poder reproducirse. Yo no se que creer.

La turba despedaza los escaparates. Aquello se ha vuelto una guerra. Espero estar segura aquí. ¡Están entrando al hotel! Un ruido, la puerta se abre, son cuatro. Pero nadie escucha mis gritos. Me golpean, me arrancan la ropa. ¡¡Auxilio!! ¡¡Qué demonios les pasa!! ¡¡¡Nooooo!!! ¡¡Déjenme!! ¡¡No, no!! ¡¡¡No!!! ¡¡¡AAAAAAAAAAAArrrrg!!!

Día 3

La Torre de cristal

2173/12/30 9:50 utc3. La gente parece agitada. Odio ir a la ciudad. Pero bueno, mi niño pequeño se ha enfermado, y el doctor nos ha dicho que debemos ir al hospital. Hace calor. Siempre hace calor. El camión se ha detenido. Creo que se ha descompuesto. Así pasaron 15 minutos. Casi nos dormimos, mi esposa, mi niño y yo.

Algo ha llamado la atención de la gente. Miran al cielo. Ciertamente hay cosas volando. No sé que son. Solo veo pequeños puntos. Un avión se acerca. Mis ojos no logran enfocarlo.

Explota. Todos se alarman. Esto comienza a asustarme. Pero esa es sólo la primera explosión. Luego, la ciudad, por todas partes. Cada vez más cosas voladoras aparecen, como si bajaran del cielo. Todos se han puesto nerviosos, mi niño ha empezado a llorar. Siento una presión en el pecho, tengo miedo.

Una luz azul muy arriba en el cielo, cada vez más brillante, y cae, cae, cae… Hasta chocar con la ciudad y borrarla… La onda de choque nos lanza lejos.

Creo que pasaron horas, hasta que desperté. No podía hallar a mi familia, estaba aterrado, hasta que los encontré, escondidos entre los hierros retorcidos del camión. Luego, al levantar la mirada, entre el humo de la ciudad, esa torre de cristal, rodeada por miles de esas cosas voladoras… ¿Qué demonios es esto?